La colocación de implantes dentales se trata de una técnica quirúrgica avanzada, que se utiliza para solucionar los problemas de pérdida de dientes.
Los implantes son unos elementos metálicos, que se ubican quirúrgicamente en los maxilares, por debajo de las encias. Son sustitutos artificiales de las raíces de los dientes naturales y tienen forma de pequeños tornillos. Proporcionan confort, ajuste y estetica. Existen diferentes tipos de implantes, aunque la mayoría suelen estar
compuestos de titanio puro, un material muy biocompatible, que favorece
que el implante sea aceptado por el organismo. Varios meses después de
la colocación del implante, el hueso lo tolera y se une a él con fuerza. Los implantes dentales pueden reemplazar a los dientes perdidos sosteniendo una protesis fija y servir de apoyo a una dentadura completa, haciéndola más segura y confortable. No se deben colocar implantes en niños ni adolescentes, porque están en crecimiento y pueden surgir dificultades posteriores cuando el resto de los dientes crezca y el implante quede estancado. La edad ideal para comenzar el tratamiento es a partir de los 18 años. En principio cualquier adulto puede someterse a una cirugia de implantes siempre que goce de buena salud y tenga el hueso adecuado para soportarlo. Para obtener un buen resultado en la colocación de implantes es imprescindible una correcta higiene dental diaria del paciente y evitar el consumo de tabaco.
Los implantes requieren un mantenimiento para que sean duraderos, se
debe acudir a revisión anual a la consulta dental para realizar una radiografía
de control y comprobar que la higiene dental es la adecuada. La permanencia
en boca de los implantes dentales y la protesis que soportan, depende
de las características anatómicas, fisiológicas y de los hábitos, así
como de la causa de la pérdida de los dientes. |
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